El poder de la imagen

Quisiera plantearte una reflexión, que te conectará directamente con el tema de este post, la asesoría de imagen: 

¿Alguna vez te has grabado, ya sea en un vídeo o un mensaje de voz, y al verte no te reconoces o al escucharte no reconoces tu voz?  Imagino que si, porque a mí también me ha pasado.

 

Pues este mismo efecto ocurre con nuestra imagen, en el sentido de cómo los demás nos perciben o cómo queremos ser percibidos.

El modo en el que pensamos sobre nosotros mismos, está directamente relacionado con cómo el mundo nos ve. Aunque muchas veces la manera en que nos perciben los demás, es distinta a la que nosotros creemos o queremos comunicar.

Como consultores de imagen estamos constantemente chocando contra la historia pasada de alguien. Os preguntaréis qué quiero decir con esto. Os doy algún ejemplo:  "No puedo llevar esto, odio mis piernas, soy demasiado bajo y un sin fin de historias más”.

¿Cuándo ha sido la última vez que habéis oído a alguien decir: " Estoy perfecto tal como soy!”?  (imagino que hace mucho o quizás nunca) ¿De dónde vienen todas estas situaciones? Como os decía, de nuestra historia pasada. Son traumas, inseguridades, experiencias que se acumulan en nuestro pasado y afectan a nuestro presente y, si no ponemos remedio, condicionarán también nuestro futuro.

Debéis pensar en vuestra imagen personal como el envoltorio con el que os presentáis a los demás. La apariencia es el envoltorio de nuestra imagen. El contenido, es lo que somos por dentro, la personalidad que reflejamos, las palabras, los gestos amables, las ideas que expresan nuestros sentimientos y pensamientos, la paciencia que demostramos a los demás al escucharlos, el entusiasmo, la integridad y honestidad, tu grado de autoestima,nuestro estado de ánimo, la confianza en ti mismo y un largo etcétera...

Todos los días nos enfrentamos a situaciones que afectan e influyen en esta percepción y, finalmente, son los pequeños detalles como el comportamiento, nuestros gestos, los modales o la vestimenta, lo que conforma la imagen que revela al mundo quiénes somos y lo que determina la efectividad de la misma, en nuestras relaciones personales y profesionales.

Como os decía, los asesores de imagen no podemos cambiar el pasado, sin embargo lo que si podemos hacer es  ayudar a crear una imagen “potente e irresistible”. Esa es la labor del asesor de imagen: potenciar vuestro interior para que se refleje en vuestra imagen exterior. Es decir, desarrollamos al máximo las fortalezas y eliminamos o reducimos al mínimo las debilidades de vuestra imagen.

La imagen es percepción que se convierte a la vez en la identidad y con el tiempo en la reputación, no lo dudéis.

-Centrémonos ahora en la imagen personal.

Los Asesores de Imagen razonamos de forma empática todo lo que hacemos, porque somos especialistas en satisfacer las necesidades de las personas, como clientes.

Un asesor de imagen tiene múltiples facetas como la del diseño del estilo, moda, la etiqueta, comunicación verbal y no verbal, habilidades sociales, protocolo, belleza y mucho más, para construir una imagen única, auténtica y atractiva al tiempo que se incorporara el estilo personal de cada cliente y sus objetivos.

La asesoría de imagen es el proceso de fortalecimiento de la imagen global de una persona, de un grupo o de una empresa. Este proceso refleja y proyecta la fuerza de la imagen y su potencial. Durante este proceso nos centramos en re-educar, entrenar y guiar al cliente mediante la tutoría para mejorar y potenciar su imagen o en la creación de una nueva. Además de ayudarle con todo esto a llevar una vida más feliz, más significativa y por lo tanto más exitosa.

 -Hablemos ahora un poco sobre imagen corporativa.

La imagen corporativa es el conjunto de ideas, opiniones, juicios, sentimientos, percepciones y experiencias con relación a una persona, institución o empresa. Debe ser consistente -coherente- con el posicionamiento del producto de la compañía, de la línea de productos, o de la marca.

La imagen corporativa se proyecta en la mente de los públicos, que interactúan con ella, de tal forma que no se puede transferir, sino que gestiona los estímulos que transmite de modo que pueda comunicar los mejores identificadores para que sea reconocida de la forma más cercana a la imagen deseada o ideal posible.

En la mayoría de los casos, la imagen de una empresa se refleja a través de quienes trabajan en ella. Por ello es de suma importancia, ofrecer formación integral a las personas y trabajadores en las diferentes áreas de su ocupación profesional, para que puedan fortalecer su imagen y así la de la marca. Finalmente, son ellos los verdaderos comunicadores del mensaje, que la empresa o cualquier persona como entidad, quiere transmitir y eso está directamente ligado a la efectividad de la imagen corporativa en su conjunto.

El invertir en la imagen y en todos sus elementos, no es un gasto innecesario, ...como muchas personas y compañías pudieran considerar. ... Al igual de desarrollarmos y proyectamos nuestro plan de carrera, vida profesional o empresarial y solemos centrarnos en acciones formativas caras, no debemos descuidar nuestra imagen porque es nuestro currículum andante y nuestra carta de presentación ante cualquier oportunidad. La inversión que realizamos en la imagen personal o corporativa tiene un retorno prácticamente inmediato, y ni qué decir tiene, que es una inversión considerablemente inferior en esfuerzo, tiempo y dinero de lo que requiere un MBA ....La imagen y todos los elementos que la conforman, son un activo.

“No hay nada que atraiga más al éxito que la imagen del éxito”

A las personas o a las compañías se las percibe y recibe por su imagen y se les despide según su mensaje o como lo transmiten.

Nunca tendremos una segunda oportunidad de causar una buena primera impresión.

-Volviendo a la imagen personal, me gustaría que pensarais en esto que os voy a decir dos segundos!

¿Qué sabéis de la imagen que proyectáis de vosotros a los demás?

La mayoría de las personas quieren proyectar una imagen concreta y no son capaces de hacerlo de una forma eficaz. Por eso copian y buscan en prensa, webs, redes sociales o a través de las blogger e influencer de moda, intentando conseguir un estilo que no tienen, creando un personaje que ni siquiera llega a ser creíble. Debéis encontrar lo que os hace únicos y eso es el desarrollo del estilo propio, no sólo lo que os gusta, sino lo que os mejora y diferencia como personas y como profesionales.

Estoy seguro de que después de todo esto que os he contado os haréis un montón de preguntas sobre cómo gestionar vuestra imagen, como por ejemplo:

•¿Qué percepción quiero que la gente tenga de mi?

•¿Es mi indumentaria la apropiada para proyectar una imagen de confianza y muestre mi potencial?

•¿La gente me percibe como un líder capaz en mi rol?

•¿Tengo qué proyectar una imagen atractiva para mejorar mi vida social y profesional?

 

Para esto estamos nosotros, los asesores de imagen, para daros todas las respuestas sobre la gestión de vuestra imagen o la de vuestra empresa y cómo potenciarla.

 

Hoy más que nunca, la imagen juega un papel trascendental en el desarrollo de cualquier persona, marca o empresa, para poder alcanzar sus metas.  Representa un factor decisivo para que los demás nos otorguen credibilidad y su confianza, cuestión  que muchas veces se decide en pocos segundos a través la primera impresión.

La proyección adecuada de la imagen, es una herramienta que ayuda a alcanzar el éxito en todos los aspectos de la vida social, profesional y personal. Y el conjunto de todo esto, es el resultado del impacto en los demás de nuestra imagen como individuos, de ahí la importancia de cultivar la mejor versión de vosotros mismos a través de vuestra imagen.

 

Para terminar, me gustaría hacerlo con una frase del Conde de Chesterfield que dice así:

  • "El estilo....es el ropaje del pensamiento; .....y un pensamiento bien vestido, como un hombre o una mujer bien vestida, .....se presenta mejor".
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